domingo, diciembre 29, 2013

Las melenas de los leones

La melena de un león no está ahí sólo para la protección: El color indica la fuerza y ​​la salud del macho, dejando que los potenciales compañeros (o rivales) sepan lo poderoso que el león es.

Cuanto más oscuro sea el macho, mas poderoso es.

leon2

El color puede variar según la cantidad de estrés o trauma que el león tiene, también el color de la melena de un león se correlaciona directamente con su salud, testosterona y vigor.

El color indica la destreza de un león a sus semejantes. Cuanto más oscuro es la melena, más potente es el león, cuando más oscuro, el león asusta a los potenciales rivales y atrae a sus parejas potenciales. Una melena más clara transmite lo contrario.

La melena cambia de acuerdo con el bienestar del león. La melena se aclarará si el león ha pasado por una mala racha. Se oscurece de nuevo después de que se recupere, se traslada a un territorio más hospitalario o recibe alimento.

Las leonas han mostrado una preferencia por leones con melenas oscuras sobre leones con melenas claras, incluso cuando el pelo oscuro es significativamente más corto.

Pero las largas melenas oscuras tienen un precio : Son extraordinariamente calientes y pesadas.

En climas más fríos relativamente, como partes de Marruecos y Sudáfrica, los machos pueden manejar melenas más grandes y oscuras.

Muchos de los machos de Tsavo, Kenia no tienen melenas en absoluto ( y, en consecuencia, no tiene pelo oscuro).

Sólo los machos biológicamente superiores pueden permitirse una enorme melena oscura en el más caliente de los climas.

La melena también se ha correlacionado con la protección, ya que hace que el león se vea más grande ante los posibles atacantes.

Estas realidades no son un buen augurio para los protagonistas de El Rey León : aunque Mufasa y Simba tenían gruesas y grandes melenas, la melena negra azabache de Scar lo habría marcado como el león más poderoso del planeta y el legítimo gobernante...

Google+ Badge

Síguenos en Google+

Síguenos en Twitter

© Grandes enigmas y misterios del mundo
Maira Gall